• info@apadrinaunsedentario.com

GRASA VS MÚSCULO

Warning: Illegal string offset 'my_title' in /usr/home/apadrinaunsedentario.com/web/wp-content/plugins/dpArticleShare/includes/core.php on line 66 Warning: Illegal string offset 'my_url' in /usr/home/apadrinaunsedentario.com/web/wp-content/plugins/dpArticleShare/includes/core.php on line 67
los-mejores-ejercicios-contra-la-celulitis3

El otro día escuchando una conversación me dí cuenta que hoy por hoy, aunque estamos rodeados de gente que quiere cuidarse, mantener la forma, alimentarse bien, etc, son muchos los que siguen teniendo en mente algunos mitos o creencias relacionados con la actividad física que van en una dirección completamente opuesta o que no tienen ninguna base científica.

Esta situación me ha llevado a escribir este post, dirigido sobre todo a la gente de a pie aunque abro el debate para aquellos profesionales que quieran opinar sobre el mismo.

La conclusión a la que se llegaba en esa conversación era que cuando se hace ejercicio la grasa se convierte en músculo y cuando se deja de hacer el músculo se convierte en grasa. Espero que a la gran mayoría le haya saltado ya la alarma pero para los que no estén convencidos expongo a continuación de forma simple y clara una serie de hechos que desmienten por completo este mito.

Antes que nada, lo primero que me vino a la mente es el título del siguiente libro: Mitos y falsas creencias en la práctica deportiva de Pedro Ángel López Miñarro cuya primera edición es del año 2002 pero que a día de hoy aún se siguen escuchando algunos de sus planteamientos.

Recurrí al libro para sintetizar la idea que quiero transmitir pues la afirmación en sí tiene muchos matices y nada es tan simple. Existen muchos factores que favorecen o no la ganancia y/o pérdida de grasa o músculo.

Así, lo primero que hay que saber es que es un error pensar que uno se convierte en otro porque son distintas. Aclarado esto debemos plantearnos ambos conceptos, es decir, que entendemos como grasa y que entendemos como músculo. Creo que en este caso el concepto músculo está claro y el de grasa es referido al hecho de tener barriga y no tanto al término más científico que sería el de adipocito o tejido adiposo (aquí podría extenderme mucho más y lo dejo para próximos posts).

Intentando simplificar, el ser humano está formado por hueso, músculo y grasa, teniendo cada uno de ellos una función concreta. La musculatura protege los huesos y permite el movimiento del cuerpo, mientras que la grasa sirve de protección, tiene un efecto termorregulador y es necesaria para que las vitaminas liposolubles se mantengan en el organismo. Mediante la actividad física podemos modificar el porcentaje de ambos siendo los límites normales entre un 40-45% en el caso del músculo y un 15-30% en el caso de la grasa del total del peso corporal. En función de la demanda energética de la actividad planteada conseguiremos una pérdida de grasa o una hipertrofia muscular pero bajo ningún concepto un tejido se convierte en otro. La grasa está bajo la piel y sobre la musculatura (además de recubriendo órganos como el corazón o el hígado) y la musculatura recubre el esqueleto.

Concluyendo, lo que hace que haya un mayor o menor porcentaje de grasa o músculo es el tipo de actividad física que se practique así como la ausencia de ella. Cuando deja de practicarse actividad física con regularidad, el cuerpo sufre una serie de cambios, sobre todo si no hay una adaptación de la dieta, ya que al final todo se basa en calorías que se consumen y calorías que se utilizan.

Por otro lado, esto plantea temas como utilización del IMC como indicador de obesidad, actualmente ya en desuso pues 1Kg de músculo no ocupa igual que 1Kg de grasa por lo que dos personas con la misma estatura y el mismo peso pueden ser completamente distintas, o ejercicio aeróbico vs anaeróbico para la pérdida de grasa, ya que el aumento de masa muscular aumenta el metabolismo basal produciéndose también un consumo de la grasa almacenada para cubrir las necesidades energéticas.