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Ultra Yaboty 2014 (Misiones, Argentina)

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Habíamos dicho que con tres años consecutivos alcanzaba para conocer y disfrutar Misiones en general y la selva en particular … pero quiso la complejidad del primer semestre que tuviera que suspender mi participación en Ultra Fiambalá y, predisposición de Federico Lausi mediante, gestionar la aplicación de esa seña a Yaboty que nos recibiría por cuarto año a Gustavo y a mí … podemos decir que ambos nacimos en el mundo ultra junto con Yaboty, y que también nos desarrollamos como corredores al igual que esta carrera que pasó desde los poco más de 50 participantes del 2011 a casi 1000 en el 2014. Por nuestra parte, hemos conocidos muchas carreras de montaña y ultras pero, para mí, Yaboty tiene ese no se qué …
Así las cosas, por otro lado, este 2014 vino más que movido en sumar amigos a este mundo de aventuras compartidas, motivación mutua, entrenos más o menos duros, post entrenos con brebajes de los más diversos, gastadas o cargadas a vueltas, la comunicación al instante a través del whatsapp (toda una tecnología que nos invadió) pero, sobre todo, con mucho disfrute en cada paso ya sea en lo deportivo, en lo personal y en la consolidación de viejas y nuevas amistades.
Avanzada la mitad del año quedó conformado el grupo de whatsapp que compartiríamos la expedición Yaboty, a saber: Gustavo con la compañía de Iván, los noveles Paula y Silvio, Pablo, Ariel que sorpresivamente se montó a la expedición como chofer y terminó volviendo a correr, el sorprendente Eduardo, Victoria, Mili y el Mateo en la panza, Hernán con Nadia que terminó viajando con Silvina y Aníbal, el Capo con sus amigos de Mayo, Belén que viajaba con una banda de CdelU y Concordia … Vero y Leo que si bien no viajaban nos alentaron y acompañaron en los entrenos y gran parte del Colón Running Team que a medida que pasaban los días se iban sumando … ¡Fuimos más de 40 entrerrianos en escena !!
Llegó el día y partimos contrareloj en la H1 de Gustavo, fuimos el último grupo en salir de Colón a las 22 hs del viernes y sin haber recorrido 100 km ya habíamos mateado, degustado los famosos tamines by Aurora del Palmar, brindado con agua, disfrutado del postre praliné (top gourmet, que nos había preparado Naty) y algunos comenzamos a dormir un poco más … otros un poco menos … y cada tanto repetíamos el ritual de deglutir todo y cada uno de los manjares que habíamos llevado. Así, sin darnos cuenta atravesamos Corrientes y ya en Misiones, esperamos el amanecer en Salto Encantado (Aristóbulo del Valle), recorrimos … hicimos más fotos (por supuesto … si el grupo estaba Gustavo !!) y a media mañana enfilamos para El Soberbio.
Llegamos, recorrimos, nos encontramos con el resto de la banda en el Camping de Mario que, en particular, a mí me trajo hermosos recuerdo de aquella llegada del 2011 donde me convertía en un ultracorredor. El resto del día transcurrió así, entre saludos, fotos, selfies, mates, acreditaciones y la preparación de las mochilas sobre todo para los que hacíamos 90k. Acá hay que destacar el trabajo en equipo y, por sobre todo, el aporte de Paula en el armado de los sanguchitos de desayuno y de carrera, además de los rollitos de papel higiénico milimétricamente cortados, entre otras cosas.
En el hotel donde estábamos nos acomodamos en habitaciones diferentes, por un lado los que hacíamos 90k y nos levantábamos a la madrugada y, por otro, los que hacían 21k y podían descansar un rato más. A la hora de las buenas noches, mutuos deseos de éxitos y disfrute en carrera y la emoción de saber que muchos de mis amigos iban a descubrir lo grandioso de la selva por primera vez al día siguiente. Con otros amigos, íbamos a revivir experiencias y por supuesto sumar anécdotas tan divertidas seguramente como las de años anteriores.
Eran las 4 am, Gustavo, Pablo y yo enfilamos al primer colectivo y ni bien subimos tuvimos la primer alegría: nos encontramos con Hernán, el Capo y Santiago !! Hora de fotos y cargadas mutuas … el Capo con su rulero con semillas de paraíso preparado para darnos por las patas si no adelantábamos demasiado (sólo por ejemplo) … en una hora estábamos en la largada, haciendo los últimos ajustes y saludando a un montón de amigos, el ánimo estaba por las nubes y, en mi interior, sentía que esta sería una gran carrera. Largamos con un poco de niebla y luego de unos pocos km sobre la ruta nos adentramos por caminos apenas marcados en las sierras, ya era todo cuesta arriba y el terrenos nos notificada de una que la lluvia de toda la semana previa había hecho de las suyas y tendríamos mucho barro, barro del colorado, pegajoso y pesado como pocos. Con Hernán estábamos convencidos que un buen arranque es fundamental porque en semejante carrera, sobre el final, todos vamos a terminar cansados así que la diferencia la podíamos hacer ahora y luego del km 20 empezar a regular y mantener posiciones. Pablo nos siguió, reclamando saber a dónde íbamos tan apurados pero no le contestamos … total no nos iba ni a escuchar ja!
En la primer bajada, al km 12 mi tobillo izquierdo se da vuelta como una media … caminé a los saltos hasta que aflojó en dolor y ya en marcha 500 metros más adelante aparece el primer arroyo de agua fría lo cual ayudó a refrescar la articulación. Pablo nos comenta que está con nauseas y se medica, seguimos y para el km 18 nos hace seña que nos vayamos, esperamos un poco y para el km 20 nos separamos definitivamente. Estábamos tranquilos porque sabíamos que más atrás venía Belén, el Capo y Gustavo con quien seguramente podría compartir el resto de la carrera. Después, nos enteramos que la historia no fue tan así … que Pablo se c… en serio y le pidió a Belén que siga, que el Capo ni lo registró cuando lo paso y que Gustavo lo miró y le dijo “abandoná” (versiones encontradas según la fuente de origen jaja). Cuestión que Pablo terminó haciendo no sé combinación de PC y llegó a la meta con el gran Ariel.
Un poco más adelante, en una mala pisada mi pie derecho me hace sentir ese tope molesto, pego el grito y Hernán se preocupa … le contesto que está todo bien, que ahora están empatados el pie izquierdo cuyo tobillo se me había dado vuelta unos km atrás y este; nada debía complicar el desarrollo del trote, sobre todo a partir de ahora que las dolencias estaban simétricamente distribuidas en los dos pies ja! Creo que a esa altura de la carrera, nos organizamos sin darnos cuenta con un esquema de hidratación y alimentación que nos sirvió a ambos, en la mochila llevábamos powerade y sólo recargamos una vez en todo el recorrido, en cada PC cargábamos una botellita de agua cada uno en las que preparábamos un magnesio y un potasio más una cantimplora con un gel diluido, todo esto que compartíamos a vueltas, al igual que las frutas desecadas, los turrones y barras de cereales.
Seguimos con Hernán y fue un momento en donde pasamos muchos corredores, algunos conocidos y que a decir verdad nos motivó a levantar el buen ritmo que ya traíamos … la selva y el barro extremo se hacían sentir pero nosotros seguíamos impecables. Llegamos al PC5 (km 43, primer cumbre del C° Mesa Redonda) y además de recargar hidratación yo me controlé la presión. Impecable, 140/90 en pleno esfuerzo, más motivación! Nos comentan que la parte de mucho barro ya había quedado atrás y que de ahora en más tendríamos senderos más consolidados o bien, abiertos a machete pero sin tanto barro. En ese trayecto nos encontramos con corredores de Misiones, La Plata, Pilar (Patricia que terminó segunda) y Córdoba (Roberto, sanjuanino de origen y que sobre el final volvimos a encontrar y terminamos la carrera juntos). Con este grupo compartimos muchos km y casi llegamos todos juntos al PC6 en el km 60, pleno Refugio Moconá, donde nos informan que vamos en el puesto 32 y 33 de la general.
Ahí, nos estábamos refrescando cuando tenemos la increíble sorpresa que aparecen Eduardo y su familia y la H1 con todo el resto de los éxitos corredores de 21k que habían terminado la faena. Momento de abrazos, alguna foto y vuelta a trotar. Hasta ahí veníamos charlando con Hernán sobre si era una carrera difícil o una carrera entretenida, muy técnica y a la que un recorrido de plena selva y el barro habían hecho más compleja de lo anunciado por la organización. Encaramos con decisión el próximo tramo pero grande fue la sorpresa cuando vemos que, antes de comenzar a repechar de nuevo el C° Mesa Redonda, teníamos que pasar unos 2 km de senderos abiertos a machete. Esto era por la margen acantilada del arroyo Yaboty y dentro de la selva arrasada por la reciente crecida del río Uruguay que había dejado un manto de lodo difícil de dominar, más si se tiene en cuenta que veníamos con más de 60k de carrera. Fueron dos km a los que les pusimos 25´ al primero y 17´ al segundo pero que, además, nos sacó de ritmo de carrera ya que además de caminarlo nos llevó varios resbalones y un corte en mi rodilla derecha causado por un tacón de los árboles podados. En ese tramo pasamos algunos corredores y otros nos pasaron a nosotros, calculo que con todo avanzamos algunas posiciones y finalmente encaramos el ascenso por un sendero (lo que queda del viejo acceso a Moconá) que a mí me resultaba conocido porque lo hice al finalizar el primer tramo del 2011 y en la largada de la edición 2013, aunque esta vez era la primera que lo hacía de día, con sol radiante, por lo que resultó bastante dificultoso.
Llegamos al PC 7 (cumbre del C° Mesa Redonda por segunda vez, km 72), encontramos dos corredores que se nos habían adelantado kilómetros atrás, nos hidratamos (de verdad acá extrañamos la Coca Cola que nos habíamos imaginado para bajar el sanguchito de jamón crudo y queso) y traté de trasmitirle mi optimismo a Hernán: quedaban sólo 20 km que nos habían dicho que eran todo en bajada, estábamos enteros y el llegar a la meta, a esa altura y salvo algún accidente extraño, era un hecho. Más aún, sin darnos cuenta habíamos empezado a “comer bichitos” y confirmábamos nuestra teoría que a esa altura todos estamos cansados pero que, en nuestro caso, ver ahí nomás la posibilidad de adelantar corredores te hacía explotar la adrenalina y las fuerzas que se originan no sé donde pero que realmente se sienten. En ese estado, nos encontramos a un amigo de Santa Fe que habíamos perdido desde el km 10 y a otros corredores que, cuando lo divisábamos a lo lejos, nos parecían inalcanzables pero que de golpe los veíamos cada vez más cerca y terminábamos pasándolos.
Así llegamos a la ruta, empezamos a desandar los últimos km, Hernán empieza a sentir el cansancio y me dice que me vaya (cosa que no hubiese hecho jamás después de haber compartido ya 80k de carrera juntos) pero al mismo tiempo aparece la hinchada, primero Eduardo y flia casi llegando al PC8 … más adelante Ariel y el resto de la banda en la H1, con ese aliento que hace que te “hierva la sangre” (Marsó dixit) … acá nos reencontramos con Roberto (el sanjuanino devenido en cordobés) con quien compartimos el último tramo de la carrera y la llegada. Gracias Roberto por el aguante, la verdad que da gusto conocer gente así !!
A sólo 2 km de la llegada, volvíamos a dejar la ruta y adentrarnos en una bajada extrema por un sendero abierto a machete hasta la margen del río Uruguay, en ese momento nos pasan “misteriosamente frescos” dos corredores de los cuales no teníamos registro más el misionero con el que habíamos compartido algunos km al medio día. Nosotros también adelantamos algunos otros corredores y, de sorpresa, nos encontramos a Iván que había ido a nuestro encuentro por el sendero que nos depositaba en el arco de llegada !! Casi al mismo tiempo, vemos delante nuestro a un par de corredores a paso cansino, imagínense !!! Dos bichitos más de postre era una invitación a la gula y así, sacando fuerza de no sé dónde, a sólo 100 metros de la meta logramos pasarlos a toda máquina junto con Hernán y Roberto.
Que más contar … arco de llegada, abrazo sin fin con Hernán, agradecimiento a Roberto y el encuentro como nunca antes con un montón de amigos, esos amigos de fierro que siempre están acompañando en los momentos que uno flaquea en el entreno, que están predispuestos con el aliento, la confianza o la ilusión de una buena carrera más allá de los resultados y a los que siempre llevamos presentes en cada km recorrido. Pero que esta vez estaban ahí, en su mayoría, para poder festejar y retribuirnos un abrazo en vivo y directo como dice la TV.
¿Qué más se puede pedir? Fueron 12:59 hs para completar los 91,5k de un Yaboty Ultramaratón que nos esperó con el circuito más áspero de las cuatro ediciones, compartidos con un amigo con el que nos habíamos entrenado juntos y con el que, sin proponérnoslo, fuimos dibujando una estrategia de carrera que nos sirvió a ambos: yo mantuve el rendimiento de los años anteriores a pesar la mayor dificultad presentada y Hernán avanzó más de 40 posiciones en la clasifica respecto al año anterior.
Al rato, y mientras nos aprestábamos a descansar, nos fuimos enterando de los resultados de los demás amigos que participaron en los 21k, los 42k y en los 90k … muchas alegrías, entre ellas la carrera que se mandó Gustavo que recién estaba volviendo de un parate de 6 meses por lesión, pero también el sabor amargo de los inesperados abandonos del Capo y Pablo, tipos con los que habíamos hecho los deberes a conciencia y pensábamos compartir muchos más km juntos. Eso nos recuerda una vez más que, en estos tipos de carreras, ningún resultado se puede prever incluso más allá del empeño y dedicación puesto en la preparación de la misma.
Para cerrar, tengo que reconocer que con Yaboty no puedo ser objetivo porque la considero una de las carreras más lindas en las que he participado desde siempre, pero en esta edición ha habido varias quejas que, más allá de su razonabilidad o no, dan cuenta que muchos corredores no están del todo consientes que van a participar de una carrera de aventura casi extrema, en un medio inhóspito e inaccesible, donde se hace difícil brindar los servicios con que se cuenta en un carrera de ciudad … por esto pienso en voz alta que para pasear y disfrutar de una picadita con refresco creo que están los paseos turísticos … por lo pronto y Dios mediante … en el 2015 ahí estaré de nuevo!!!
Ahora es tiempo de descansar y disfrutar de nuevas anécdotas que seguramente van surgiendo con el paso de los días. Salud !!!

video del evento: http://vimeo.com/104727111